martes, 18 de julio de 2006

Amar Cada Día

Cuando notes que estás molesto o enojado, detente y respira.

Respira solamente.
Gradualmente te harás presente.
Después enfócate en expandir tu conciencia y
abarcar una perspectiva mayor de la que estabas viendo.


Es una forma de obtener compasión.


Tal vez intentes ver la situación desde el punto
de vista de la otra persona.
Piensa cómo podrían estar sintiéndose o con qué están lidiando.

Tal vez mires hacia adelante en el tiempo y te preguntes si dentro de 5 o 10 años la situación será lo suficientemente importante.

Puedes verificar si tu reacción viene de tu ego y si tu ego es lo suficientemente importante como para arriesgar herirte o herir a otros.

Puedes mirar la situación de manera impersonal, como si le estuviese sucediendo a otro.

O sal de la situación e imagina verla desde la cima de una montaña.

Una vez que hayas expandido tu conciencia y hayas visto la situación desde una perspectiva superior, es probable que empieces a experimentar compasión, por ti y por los demás.


- John-Roger con Pauli Sanderson
De: ¿Cuándo Vuelves a Casa? Una Guía Personal para la Trascendencia del Alma
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