viernes, 19 de agosto de 2011

Trenes

A través de la literatura, tanto clásica como vanguardista, se ha hecho alusión a los viajes como espacios de encuentro, que nos mantienen en constante espera. Muchas veces se ha hecho la similitud en que nuestra vida se asemeja a un eterno viaje en tren, un viaje que llamamos "vida",  marcado por partidas, atrasos, subidas y un inminente llegada a la gran estación.

La sociedad actual, basada en el consumo, cree tener un millón de amigos, y en el fondo sólo hacen más lento el viaje, debido a una excesiva carga. Lo cierto de todo esto, se encuentra en el momento donde es necesario apretar el botón de emergencia y detener el tren, bajar a todos aquellos que están haciendo un poco de bulto, los polizones de siempre, para quedarse con aquellos que realmente son importantes en este viaje.

La amistad se construye en base a la cotidianidad, y aunque suene un poco paternalista al tratar de cuidarnos a inminentes intrusiones, tampoco es obligación cargar con un montón de historias que no son las nuestras, o que hace tiempo dejaron de serlo, por mantener un contacto que, antes de las redes, no existía.

Actualización de las 14:30 Acabo de borrar a todos de Facebook (sin consideración, ni remordimientos)

(¯`·._.·[ P r i n c i p i t o]·._.·´¯)
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