sábado, 4 de marzo de 2006

Con la fuerza de la Mirada

Pensé que alguien me traería la felicidad que había soñado, me senté en la vereda, lo esperé y hasta lo di por hecho...En mi vertiginoso reino, lo único que hacía era ponerme excusas y engañarme diciéndome que todo el mundo hace lo mismo.

Pero despertando un día de mi letargo, me pregunté ¿Estas realmente satisfecho en este momento? Y la respuesta, sorprendió a más de alguien...

Parece que el destino pudo ver lo que había en mi corazón y dije: Si no te hubiese conocido, aún tendría una falsa sonrisa y mis palabras sólo serían superficiales ¡Con la fuerza de tu mirada comienzo a cambiar... Para olvidarme de los sentimientos del ayer!

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