lunes, 25 de febrero de 2008

Si alguna vez...

Si sientes que el desaliento te abate… medita;
Muchas veces la serenidad va confortando el espíritu
y busca la sapiencia entre las estrellas del cielo.

Si la calumnia te muerde… No te pierdas en la alteración,
hay que ponerle a las heridas un poco de bondad
y así se castiga al culpable,
con toda la ternura que hay en tu corazón.

Si el odio quiere alcanzarte… sonríele.
Tu amor ha de ser poderoso.

Si la indiferencia te rodea, ten calma.
Amplia tu espíritu en un anhelo de comprensión.
Y tu palabra logrará penetrar hasta lo más íntimo de tus hermanos.

Si el dolor se ceba en ti, transfórmalo en Luz,
en luz de experiencia, y tropezarás menos.
Si un laurel te alcanza, alerta. Permanece sereno.
Sé aún más sencillo. El orgullo destruirá tu obra.

Si el silencio resuena a tu paso, alégrate.
Es el triunfo. La soledad te dará alientos para volver
y proseguir tu labor con tranquilidad

Principito
Desde mi Principado para el Mundo
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