viernes, 30 de enero de 2009

31 de Enero

Es la Madrugada del 31 de Enero y quizás una mezcla de cobardía y melancolía me inundan, la verdad, que no es tan fácil desprenderse, ni mucho menos tener motivos; es toda una aventura que hace gritar a una ciudad.

En el jardín de atrás va a salir el sol, como todos los días, como ha sido siempre... No habrá una melodía que me reconozca, es de noche, esa oscuridad que traspasa un tren, el que recorre tranquilamente el reino de gracia y gloria que he construido.

Poco a poco trato de recobrar la serenidad y trato de pensar que no hay un corazón... Un solo corazón que sea capaz de valorar el silencio del mar.

Principito
Desde mi principado para el Mundo
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