domingo, 23 de mayo de 2010

Cotidianidad

Principito_esculturaHan sido muchos los momentos, sueños, esperanzas y suspiros que han ido guiando mis pasos por el largo caminar de la vida; sin embargo este último tiempo ha sido una época de cambios, importantes “mudanzas” y “concesiones” a las que no logro adaptarme del todo, -y mucho menos trato de lidiar con ellos- pues son hilo en equilibrio, capaz de romperse en un segundo.

A veces la rutina diaria, los mismos colores, el mismo cielo y los días cargados de elecciones y recompensas, nos vuelven una fábrica mecánica de magia envasada, que no hace más que acentuar la distancia entre lo íntimo de nuestro ser y lo vacío del universo; intento empezar de nuevo, pero es inevitable dejar lleno de marcas y borrones, intentar separarme de esa convicción interna, donde todo se vuelve una guerra pérdida.

Y las letras de las canciones pareciera que quieren hablarme, toman un matiz distinto y nos permitimos llegar a un consenso, yo me permito escuchar y mis más profundas divagaciones se acallan, dejándome sentir el “canto del mar”, de alguna forma irónica…
"No somos ángeles, no nos caímos del cielo (…) gente que quiere un mundo sincero, gente corriente de cualquier ciudad…(Gente – Laura Paussini)
Tal vez sólo sea eso, somos “gente corriente” intentando sobresalir o tal vez sólo sea el mundo que está entrando a una de sus crisis estructurales, pero sea lo uno o lo otro, no tengo el valor de buscar respuestas, prefiero guardarlas como interrogantes que jamás tendrán una respuesta, no me interesa saber como se reivindica la sociedad, ni mucho menos ver como construye sus frías historias de deshumanización; no hay valores que perduren, no existe una humanidad que sea sincera.

Y mientras tanto el frío invierno se acerca, pareciera que los días se alargan y bajo el cobijo de una sonrisa, sigo esperando el calorcito de la primavera.

Principito
Desde mi Principado para el Mundo
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