domingo, 5 de mayo de 2013

No sé cómo darte título... ¿Una mala racha?

No ha sido una mala semana, ha sido la peor. Sin embargo, he hecho algunos descubrimientos. 

Hoy día mientras venía en el transporte público, miraba a una señora que comía una manzana y fue entonces que descubrí el motivo por el cual, a veces, llevo una fruta conmigo, pero vuelve intacta a casa. Debido a mi carácter de igualdad y gran generosidad, no podría comer frente a otro que me mire comer, que no pueda comer de los que estoy comiendo, me siento incómodo, así que prefiero evitarlo y la guardo para otro momento. Por lo mismo, es que no me gusta comer solo, creo que la comida se hace en comunidad y con "otros", es lo que da sentido a la vida; se entra en una intimidad que es compartida con nuestras familias y amigos, es un acto de celebración cotidiana.

El descubrimiento que me ha dejado perplejo, ha sido que no tengo amigos o amigas, sino una lista interminable de conocidos que van y vienen. Ellos viven preocupados de sus vidas y de las experiencias que hemos compartido juntos, pero no se encuentran disponibles en los momentos difíciles. La amistad es un tema difícil de comprender, las personas como un mundo independiente del universo viven sus experiencias y valoran experiencias que son diametralmente opuestas a las de uno. A pesar, de lo que se ha dicho en torno a la amistad, no entiendo, o más bien no sé llenar ese vacío que existe. 

Tal vez, sólo sea un berrinche de alguien que se encuentra disconforme de como se han dado las cosas. Quizás mañana me levante con otro concepto sobre la vida y entienda que las cosas pasan para que aprendamos una lección, no puedo sacar de mi mente a tantos que considero míos, pero que no lo son. Será acaso que "nacemos solos y hemos de vivir así, hasta que la muerte nos lleve de forma solitaria", cuál es el sentido entonces, si el individualismo se impone sobre todo y nos deja sin una armadura para ver el sol.

Principito | Soñando letras, escribiendo sueños
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