martes, 21 de mayo de 2013

Viajes II Parte

Viajes (I Parte)


Cuando hemos aprendidos a mirarnos, sin dolor, sin compasión y sobre todo sin prejuicios, hemos conseguido encontrar un sentido. Encontrar una efímera noción sobre lo que significa una vida, no en la individualidad sino en la conexión universal con todos los otros seres.

En ese mismo sentido, la traducción correcta de la locución latina "Cogito ergo sum", asociada a René Descartes, sería "pienso, entonces existo". En cada una de nuestras cabezas existe un mundo, ese mundo es distinto según las experiencias de cada sujeto, mundos abstractos, mundos reales, e incluso los tres mundos del gran Dante Alighieri en la Divina Comedia. Nada de los que vemos existe, al menos como lo creemos, son representaciones en nuestras mentes de un mundo que se encuentra afuera de nosotros, una manzana dibujada en un papel es tan real como una manzana colgada de un árbol e incluso tanto o más real que la palabra "manzana".

Los sistemas de creencias se transforman a cada momento, y en muchos casos, evolucionan de una forma que no es lineal. Son imágenes que se distribuyen en distintos espacios temporales y espaciales. Se proyectan sobre una realidad que no existe, pero que cobra sentido según somos capaces de controlar nuestros sentidos, y en la actualidad la prensa cumple un rol importantísimo de manipulación.

Si existe una certeza en la vida, es que no existen las certezas. Cuando logramos comprender que los recuerdos, memorias y experiencias, no son más que suposiciones, entramos en un terreno subjetivo como es el caso de Alicia en el País de la Maravillas, donde todo parece tener sentido, mientras que a la vez nada concuerda entre sí.

Principito | Soñando letras, escribiendo sueños
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