sábado, 17 de junio de 2006

Yo y el Principito

Con el Principito

Es volver a revivir momentos guardados en alguna estrella o baúl mágico, es tener esa nostalgia por volver lo antes posible a su planeta, aún cuando se encuentre feliz, siente algo de vacío y es que en su castillo lo tiene todo, para dar y regalar…Es volver a la inocencia, de preguntar Por qué o qué de cada cosa, tratando de encontrarle la quinta pata al gato…Se sabe que cada sueño es una nueva excusa para viajar e ir donde jamás ha llegado el alma, donde nace el amanecer y donde termina el horizonte. Nunca se sabe que va a pasar, nunca se sabe quienes están de su lado y quienes no lo están, nunca se sabe donde está, lo que hace… pero siempre, siempre aparece de la nada. Se tiene miedo a crecer, pues sabe que fuera hay un mundo oscuro y mutilante, lleno de incertidumbres y dudas, lleno de largas noches y pocos amaneceres. Se tiene como opositores a los adultos, quienes con sus garras intentan atraparlo y hacer de él un esclavo, al cual pueden acudir cuando a ellos mas les convenga… realmente son muy pocos los que logran entenderlo y estar a su lado.

Conmigo...

Se vuelve un tanto más complicada la cosa, asumo la culpa de estar loco en busca de un motivo por el cual ser feliz, en medio de una fauna con extraños especímenes y siempre hay un vacío que solo se logra llenar la presencia misteriosa de Dios. Nunca se tiene claro “hacia donde se dirige el tren”… pues en cada momento puedo presentar una impresionante adaptación, quien logra entrar en su vida y darse el tiempo de conocer a este retorcido ser, es quien se queda para siempre, si no es mejor que se vaya por la puerta a través de la cual entró. No como un juego a través del cual gana quien tiene mayores satisfacciones en la vida. Se tienen momentos de extraña soledad, aquellos que te INVITAN a sacar fuerzas y tal vez a analizar y ver cosas que no debieran estar allí, pero que están y que hay que convivir con ellas, día a día, po lo que prefiere escabullirse, para evitar conflictos mayores y aun así le han dicho Cobarde. Jamás se encontrara un motivos para aburrirte, pues tengo una historia muy simpática y una filosofía muy retorcida. Se tiene miedo a verse envuelto en una espesa bruma, que consuma sus sueños, que le aten las manos y que lo despojen de lo mas bello que tiene… la esencia de ser solo un niño. Se ganan grandes contrincantes, como personas que se hacen llamar “maduras” que le piden cambiar, que le invitan a un mundo frío y calculador, sólo para escalar socialmente, también se le pide que haga o deshaga a favor de ellos pero jamás a favor de él y es que al final somos simples piezas en un tablero de Ajedrez.

Conclusión mía y retorcida...Me ha servido para darme cuenta de dos cosillas…

- La primera es que deje entrar tanto al principito a mi vida que de algún extraño modo ambos conviven en mi formando un solo ser…!

- Que tenemos a TODO el mundo en contra nuestra y es que antes solo lo decía, ahora lo afirmo, jamás lograran entender mi esencia, la de irse en el momento preciso… Que extraños son los adultos!

(Este en pequeño ejercicio... que ahora se lo paso a otra persona,
mi seleccionada es Thai, Reina de S)

Principito
Desde mi Principado para el Mundo
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