martes, 12 de septiembre de 2006

Caminar

En la historia de nuestra juventud, en la alegría de nuestros sentimientos es cuando vemos renacer una nueva esperanza que nos lleva a engrandecer nuestro corazón, con las virtudes y los defectos.

Como no creer entonces en lo que somos y tenemos, aunque caigamos, aunque nos cueste avanzar, aunque todo se destruya como un vaso de cristal y aunque sea imposible el volver a caminar.

Es el amor misericordioso de un ser que nos hace camino y es que en este edén de cemento hemos de ser nosotros los que decidamos ser felices y consagrar nuestra vida al amor.

A tu lado estoy…
Principito
Desde mi Principado para el Mundo
(X – VII - MMVI)
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